Análisis Virtual de Trompetas Mayas
Caso 3. Modelo en madera y guaje Hom-Kooché-Tah


Modelo experimental.

Roberto Velázquez Cabrera
Instituto Virtual de Investigación Tlapitzcalzin

Documento consultivo.
Primera versión en español: 10 de abril de 2005.

Introducción

El objeto de este ejercicio es analizar un modelo de las trompetas de madera y guaje que se usaban en las grandes culturas del México Antiguo y que fueron representadas en la iconografía que se ha recuperado como los murales y vasos circulares mayas. Las trompetas mayas ya se discutieron en el caso de las Hom-Tahs de Bonampak pintadas en el mural del Muro Norte del Cuarto 1, que se cree pudieron ser hechas de guaje o Lagenaria Ciceraria. Esas trompetas se usaban en la época de mayor esplendor de la cultura maya. Fueron pintadas en los murales de Bonampak (800-850 d.C.). Esos murales muestran que las trompetas eran aprovechadas por la realeza maya y por todos sus poderes en las grandes celebraciones y guerras, ya que aparecen en las pinturas de los tres cuartos, mismas que representan dos ceremonias y una batalla. El uso original exacto de las trompetas mayas no se conoce, aunque se sabe que se aprovechaban en sus numerosas fiestas y danzas o dramas, así como en ritos de sacrificios y de otros tipos.

Las trompetas mayas de madera existieron hasta la conquista. Un modelo de ellas se muestra en el estudio de Hom-Kooche. A las trompetas mayas les pasó lo mismo que al resto de la rica, milenaria y singular organología del México Antiguo que fue destruida, prohibida, proscrita, sustituida y olvidada desde hace cinco siglos, como resultado de la conquista, la colonización, la dependencia, el racismo, el malinchismo, la ignorancia y la pereza, a pesar de la independencia y la revolución y el ordenamiento expreso de nuestras leyes para investigar y divulgar las culturas prehispánicas e indígenas.

Los pocos escritos en que se menciona a las trompetas del México Antiguo son muy superficiales, insuficientes para conocer su estructura, construcción y uso posibles. Aunque se piensa que también eran fabricadas con diversos materiales como maderas, cañas revestidas de estuco, barro, cortezas de árbol, hojas de palma, tiras de tela, así como quiotes de henequén, maguey, diversos agaves y mezcal, etc. Sin embargo, algunos de estos materiales son pesados para hacer trompetas ligeras como las que se muestran en la iconografía maya, que se tocan en el aire o son cargadas con una solo mano en procesiones. Por ejemplo, se conocen trompetas antiguas de maderas de Australia, África y la zona Andina, pero no se podían tocar en el aire o ser cargadas con una solo mano en una procesión, ya que se ha visto que las que aun existen (como el llamado didjididu autraliano que perforan las termitas) se tocan recargadas en el suelo, porque las maderas macizas pesan mucho. Otros materiales requieren elaborados procesos de perforado o construcción. Es posible que los mayas hayan aprovechado los materiales naturales que requerían menos trabajo, pero algunas trompetas mayas aparecen decoradas con cintas, grifos, adornos de plumas y otros objetos naturales.

Hay varias evidencias en la literatura sobre las trompetas mayas que aun se usaban cuando llegaron los conquistadores-colonizadores, pero son muy generales. Una de las que menciona el uso trompetas hechas de madera y guajes es del incendiario de códices mayas Fray Diego de Landa, incluida en su Relación de las Cosas de Yucatán:

"...y tienen trompetas largas y delgadas, de palos huecos, y al cabo unas largas y tuertas calabazas... y su sonido lúgubre y triste".

La designación original de la trompetas mayas también se perdió, pero se han llamado Rukuyultun. El autor designa a las de madera y guaje Hom-Kooché-Tah. El anterior comentario de Landa se podría aplicar a las trompetas pintadas en el Muro Norte del Cuarto 3 de Bonampak y a algunas que aparecen en antiguos vasos mayas recuperados como el de la foto K594 de la base de datos de Justin Kerr. Ese diseño de madera y guaje es el que se utiliza para hacer un análisis experimental virtual. Se ha probado que el estudio de modelos experimentales puede servir para obtener en forma indirecta más información sobre la organología desaparecida que todo lo que se ha publicado en la literatura. Las trompetas mayas se pueden analizar de otra manera, porque es imposible examinarlas directamente.

Modelo experimental.

Después de hacer una búsqueda de materiales vegetales en el campo de la botánica mesoamericana y algunas pruebas, se encontró que un material idóneo para hacer el tubo cónico truncado de madera de la trompeta es con ramas de Cecropia Obtusifolia de la familia de las Cecropiaceas, que aun subsiste, en forma natural. Ese material reúne las características físicas y estructurales necesarias: las ramas son de tronco monopódico, cilíndrico, casi recto y hueco, por lo que es sencillo el proceso de construcción; es liviano (cuando está seco), para ser operado fácilmente; también es muy blando, lo que facilita su trabajo exterior. La superficie interior del tubo tiene una capa delgada de un material café oscuro que no es duro ni impermeable. También tiene discos transversales de ese material en el hueco del interior, como los de los nudos del carrizo y el bambú. La madera es de color grisáceo claro y su estructura es fibrosa.

Un guaje maduro llamado Lek o Home (en Maya), bule, calabazo o Lagenaria siceraria, de la familia Cucurbitaceae, es el materia seleccionado para hacer el extremo de la campana de la replica experimental. Es una planta trepadora que ha existido en varios continentes, pero desde hace miles de años se ha usado para construir diversos recipientes (o contenedores) y otros artefactos sonoros así como para hacer el acocote (acocoti en Náhuatl) para extraer el aguamiel del maguey para fermentarlo y producir el pulque mexicano.

Estos materiales son adecuados para hacer y tocar trompetas sin mucha dificultad, ya que el hueco interno es construido por la naturaleza y por su poco peso final. El modelo experimental construido mide 185 cm de largo, el diámetro menor y mayor es de 3 cm y 10 cm, respectivamente. El modelo terminado (pegado, pintado y decorado por fuera y barnizado por dentro) pesa solo 750 gr. Es ligero, a pesar de que el barniz con diluyente usados pesaban cerca de 400 gr. (la trompeta sin barnizar pesaba 500 gr.). Se necesita el barnizado (o una capa de resina natural), para evitar que se rompa la madera con la humedad que se induce en el tubo al tocarlo y para generar sonidos brillantes. Su ligereza final hace que se puede sostener fácilmente en el aire o para carga la trompeta con las manos como se muestra en la iconografía maya.

Análisis acústico.

El modelo se puede excitar con muy poca presión neumática, para producir la (frecuencia) fundamental F0, misma que es de 150 Hz a 160 Hz (entre D#1 y E1) y tiene muchas armónicas. El timbre de los sonidos producidos por el modelo construido es similar al de los modelos de trompetas de Bonampak analizados previamente, aunque la altura de sus sonidos es más baja porque el resonador es de mayor longitud. Los sonidos más sencillos, obtenidos en el primer modo de operación, también parecen bramidos de toros o de otros animales grandes y sus componentes de frecuencia se pueden ver en el espectrograma 1.


Espectrograma 1 de un sonido casi plano del modelo experimental, solo variando un poco el volumen del tracto bucal.

La potencia percibida en el oído no es muy alta, por su bajo F0, pero la potencia real y la percibida en el cuerpo es mayor. La baja altura de los sonidos hace que los sonidos se sientan con cierta intensidad en varias partes del cuerpo como en el estómago. La presión sonora es de 99 dB (a 1 m y cero grados), lo que equivale a una potencia acústica radiada máxima en una dirección de 0.1 Watts. Es mayor que la potencia del modelo de madera (0.01 Watts o 89 dB), pero menor que del modelo hecho de guaje (0.8-1.0 Watts). Eso indica que la estructura interna del tubo afecta mucho la eficiencia y potencia acústica y que las trompetas con mayor cambio gradual del diámetro de abertura son mas eficientes acústicamente.

Conclusiones

Con un poco de práctica, la trompeta de madera y guaje puede funcionar muy bien y sin mucho esfuerzo. Eso muestra que las ramas huecas de las Cecropiaceas y de guajes secos (Lagenaria Ciceraria) son adecuados para hacer trompetas muy similares a las que aparecen en la iconografía maya. El ejercicio también indica que esos materiales pudieron ser usados para hacer fácilmente trompetas en donde dónde crecían en forma natural, como en toda la zona maya.

Con modelos experimentales de esos materiales es posible analizar el comportamiento de las trompetas mayas y de otras culturas de Mesoamérica que aparecen en al iconografía antigua. Solo se requiere estimar sus dimensiones aproximadas y encontrar las ramas adecuadas de un árbol de Cecropia Obtusifolia y cultivar los guajes requeridos, para construir los modelos a analizar y empezar a descifrar el código sonoro de todas las trompetas mayas antiguas pintadas, ya que es posible determinar sus atributos reales. Eso también permite comparar las características organológicas y acústicas de los diferentes diseños (estructurales, dimensionales y materiales), si se usa un método de análisis homogéneo y sistemático. Lo mas importante es que el método experimental utilizado permite generar, analizar y reutilizar sonidos muy similares a los que producían los mayas hace un milenio.