Aerófonos Antiguos

Roberto Velázquez Cabrera
Instituto Virtual de Investigación Tlapitzcalzin


Espectrograma del sonido de un aerófono olmeca de piedra de 3,000 años.

Los aerófonos mexicanos son instrumentos musicales y artefactos sonoros, resonadores o sonadores de viento que pueden generar sonidos o ruido con corrientes de aire y una o varias cámaras internas globulares, tubulares y de otras formas, ahora llamados flautas sencillas y múltiples, flautas de membranas, flautas con lengüetas, ocarinas, pitos, silbos, silbatos sencillos y múltiples, trompetas, cornetas bocinas, sacabuches, generadores de ruido, silbatos de la muerte o de diafragma, etc., que fueron desarrollados durante varios milenios en el México Antiguo. Pueden generar sonidos musicales, de la naturaleza, de seres biológicos y señales de diversos propósitos, incluyendo algunos que parecen del inframundo y otros de uso desconocido. Se construían en una gran variedad de materiales como barro, carrizo, madera, hueso, caracol, concha, semillas, guajes o bules, carapachos de animales, cáscaras de frutas secas, cortezas de árbol, piedra y metal.

El Instituto Virtual de Investigación Tlapitzcalzin es virtual, porque sólo existe en este servidor. No dispone de otros recursos, pero ya muestra más estudios sobre aerófonos antiguos que ninguna institución del mundo real material. Su objetivo es el de ayudar a investigar, rescatar, divulgar y fomentar la rica y milenaria organología del México Antiguo que ha sido destruida, prohibida, proscrita, sustituida, olvidada o arrumbada desde hace cinco siglos, como resultado de la invasión, la colonización, la evangelización, la inquisición, el saqueo, la dependencia, la mundialización o globalización, el racismo, el etnocentrismo, el malinchismo, el modernismo, la ignorancia, la burocracia y la pereza, a pesar de la independencia y la revolución y el ordenamiento expreso de nuestras leyes para investigar y divulgar las culturas prehispánicas e indígenas. Con unas cuantas excepciones, el fino arte organológico antiguo no ha sido de interés para los investigadores humanistas ni los cultos estudiosos y la singular tecnología sonora mexicana tampoco ha sido materia de investigación formal para los científicos y técnicos académicos. La investigación sobre la organología y el espacio sonoro antiguo abre una nueva ventana para conocer más sobre los gustos, habilidades, usos y costumbres de nuestros antepasados y es un medio necesario para recuperar y aprovechar esa rama productiva y cultural que es muy singular en la historia de la humanidad.

Estudios realizados

Los resultados de los estudios realizados se han puesto abiertos en la red para consulta pública con fines educativos no lucrativos*, para contrarrestar el desconocimiento y para obtener opiniones de expertos relacionados interesados. Han sido autofinanciados, realizados y publicados en forma independiente, ya que no se han encontrado personas físicas o morales interesadas en apoyar con recursos el desarrollo de estudios de este hermoso y rico campo mexicano de investigación y desarrollo y no se han encontrado instituciones con líneas y programas de investigación en este sector productivo antiguo. La mayoría de los estudios realizados son virtuales o hechos mediante el uso de modelos experimentales físicos y/o matemáticos, porque los administradores y curadores de los museos y los coleccionistas no se han interesado en el análisis de la función sustantiva de los bienes sonoros antiguos y algunos hasta se han opuesto a su estudio formal sistemático, directo y a fondo. Sin embargo, ya ha sido posible realizar unos cuantos estudios directos considerando el contexto original, porque algunos responsables de proyectos arqueológicos han permitido que se examinen los aerófonos de barro que han encontrado en sus exploraciones y que aun están en su poder para ser analizados, catalogados, registrados y almacenados. Los resultados de los estudios realizados se han podido dar a conocer abiertamente y en detalle a nivel mundial en la red y en revistas y congresos internacionales especializados como algunos de computación, acústica, arqueología y música.

Se seleccionaron los aerófonos, porque son los resonadores o artefactos sonoros que se han encontrado en mayor cantidad en condiciones operables y para acotar el campo de estudio, con objeto de evitar la superficialidad y poder profundizar en los análisis. Se piensa que la primera tarea es estudiar cada tipo de aerófono antiguo relevante con la mayor profundidad posible, si se quiere reconocer y rescatar nuestra rica organología y explorar su espacio sonoro antiguo con formalidad. Se pretende demostrar que es posible estudiar y recuperar la organología antigua aun en forma virtual y hasta hacer descubrimientos relevantes y correlaciones significativas, con el sólo acceso a las imágenes publicadas de artefactos sonoros recuperados y de sus reproducciones en la iconografía, con un poco de imaginación, trabajo y el auxilio de herramientas y técnicas antiguas y modernas.

Entre los estudios realizados se incluye una tesis en la que se propone una metodología efectiva, de bajo costo y sencilla de aplicar. Se incluyeron algunos aerófonos relevantes de otras zonas del exterior, para mostrar la factibilidad en la utilización universal de la metodología propuesta, que ya se ha aplicado, complementado y afinado. Los detalles de su instrumentación se pueden ver en los estudios específicos. Los análisis son originales, ya que pertenecen a un nuevo y hermoso campo de investigación formal. Son una pequeña muestra de los estudios que se pueden hacer sobre los miles de resonadores antiguos de museos, colecciones, exploraciones y los que aun se tocan en zonas rurales, así como las miles de réplicas y los modelos experimentales que han sido construidos, así como los instrumentos musicales de viento que aun se tocan en zonas rurales o las grabaciones de los que ya desaparecieron. Los estudios específicos son sólo unos ejemplos, pero se consideran importantes, porque se ha podido detectar que con la excepción de unos cuantos otros casos investigados, el resto de la organología mexicana y la de las grandes culturas antiguas de zonas del exterior tampoco ha sido analizada científicamente o considerando el punto de vista de la ciencia y la ingeniería, aprovechando las herramientas disponibles de la tecnología.

Se incluyeron los fonadores, resonadores o sonadores de viento antiguos que se pudieron analizar directamente o en los que existían datos suficientes para construir sus modelos experimentales. Los estudios se orientan a estudiantes, investigadores y administradores relacionados con el estudio y la difusión del patrimonio sonoro antiguo, principalmente en los campos de: acústica antigua, organología antigua, psicoacústica antigua, medicina sónica antigua, tecnología sonora antigua, etnomusicología, musicología antigua, música antigua, arquelogía sonora, antropología, bioacústica, museografía, curadoría, historia, estética, escultura, cerámica, arte antiguo, construcción y conservación de artefactos sonoros antiguos, comunicaciones y análisis de dinámica de fluidos, ondas y señales antiguas complejas, así como los interesados en conocer, rescatar y promover las culturas y tecnologías sonoras prehispánicas e indígenas.

Como no se han encontrado instituciones editoras, educativas o de investigacion interesados en fomentar, publicar o difundir ampliamente los resultados de los estudios realizados, se han aprovechado los medios masivos de comunicación como de la propia red mundial y algunos de la TV y la radio, para ofrecer la información a un auditorio amplio.
Material dado a conocer desde 1999